Declaración de La Habana, 7 Julio 2000
Date: Monday, October 22 @ 18:49:17 EEST
Topic: IAHP

Declaración Política Final del VIII Congreso Latinoamericano de Medicina Social y del XI Congreso de la Asociación Internacional de Politicas de Salud
La Habana - Cuba, 3 al 7 de Julio de 2000



Los participantes del VIII Congreso Latinoamericano de Medicina Social y XI Congreso de la Asociación Internacional de Políticas de Salud, realizados en La Habana - Cuba del 3 al 7 de julio del 2000, convocan a todos los pueblos del Mundo, a todas las mujeres y hombres que sienten como suyos las responsabilidades, desafios y el imperativo de construir sociedades justas y equitativas, para que se sumen a estas palabras difundi�ndolas y trasform�ndolas en acciones sostenidas.

Queremos denunciar al Mundo los efectos devastadores de las políticas de ajuste macroecon�mico sobre la posibilidad y la calidad de vida de los pueblos, y afirmar que estos efectos no son accidentes excepcionales de las pol�ticas econ�micas neoliberales, sino que son la esencia misma de una l�gica que objetiva la maximizaci�n del lucro, la destrucci�n de la capacidad de seguridad social de los Estados y la misma identidad de los estados nacionales, dividiendo el mundo a trav�s de un imenso apartheid social, donde regiones, pa�ses y continentes son relegados a la condici�n de espectadores de la monstruosa acumulaci�n de capitales internacionales. De esto resulta la faz m�s despiadada de la llamada globalizaci�n econ�mica o mundializaci�n del capital: la profunda inequidad que se establece como una l�gica perpetuadora de la injusticia social, tornando a los ricos cada d�a m�s ricos y a los pobres desesperadamente m�s pobres. La fragilizaci�n de la vida infantil y de la vejez y la feminizaci�n de la pobreza. Como fruto de estas inequidades, los pobres del mundo miran a los paýses ricos como del otro lado de las vidrieras del shopping mundial, buscando en desesperadas migraciones econ�micas el para�so que el mismo orden econ�mico mundial les niega, y que, ya sabemos, es un modelo de desarrollo socialmente segregador y ecol�gicamente insostenible.

Asimismo queremos alertarles que la mundializaci�n del capital no es una abstracci�n, pues define la posibilidad de la calidad de vida, la salud y por ende la posibilidad de la vida humana, y adem�s no es hecha por entes abstractos como el Banco Mundial y el FMI, pues estos organismos reflejan las directivas de los grandes conglomerados capitalistas que hoy dominan el mundo, apoyados en el manejo pol�tico de gobiernos de muchos pa�ses ricos y pobres, cuyas clases dirigentes est�n comprometidas con la salud del capital, suyo y ajeno, m�s que con la salud y bienestar de sus pr�pios pueblos. As� es que afirmamos que el espacio de lucha contra el perverso orden mundial dominante encuentra su expresi�n en cada ciudad, regi�n y continente, a trav�s de una lucha posible y necesaria que convoque cada mujer y cada hombre a defender su dignidad y la dignidad de las generaciones futuras hacia un mundo justo, equitativo y solidario.

La salud como expresi�n compleja de las determinaciones econ�micas y sociales sobre las condiciones de vida, es un campo de lucha por el pleno respeto a los derechos sociales, econ�micos y culturales de los pueblos. Para nosotros y nosotras, salud es un derecho humano esencial, derecho fundamental de ciudadan�a y un bien p�blico. Y tambi�n es un deber del Estado, al cual lo deseamos como garantizador del inter�s p�blico, defendiendo esos intereses en la arena del mercado, evitando la mercatilizaci�n de la salud. As� es que defendemos el rescate del Estado para sus funciones de defensa del ciudadano y de la vida, a trav�s de la afirmaci�n de la dignidad de la pol�tica como espacio p�blico y democr�tico.

Exigimos de la pol�tica y de la econom�a su recuperaci�n hacia principios �ticos que defiendan la dignidad del hombre y proclamen la mundializaci�n de la solidaridad y de la defensa de la vida.

Es nuestro deber manifestar nuestra indignaci�n frente al reciente informe de la OMS, que refleja la sumisi�n de este importante �rgano del sistema de la ONU, a los principios de eficiencia econ�mica y gerencial del sector salud, exigidos por los organismos econ�micos y financieros, sin mirar los efectos en la vida de los pueblos pobres y explotados, originados en una l�gica que lanza al mercado la lucha por la salud, seleccionando econ�micamente los que van a vivir y morir. Destrozando los sistemas p�blicos de salud en nombre de una mayor eficiencia econ�mica, pero que en realidad se est� traduciendo por un aumento de gastos en el sector, con la tranferencia de los recursos p�blicos para el sector privado, que se apropia de estos recursos como costos administrativos.

Esto lo podemos observar en el caso colombiano, considerado por la OMS como el m�s eficiente sistema latino americano, no obstante esta eficiencia excluya ciudadanos y destruya la estructura p�blica de atenci�n. Denunciamos el ranking de la OMS como una forma m�s de fomentar un pensamiento que nos conduce a la inequidad y a la injusticia a partir de crit�rios sin ninguna orientaci�n humana.

El mismo informe nos presenta a Cuba mal ubicada entre los pa�ses evaluados, justo Cuba que es el ejemplo mayor de compromiso pol�tico por la salud y la equidad expresado en sus indicadores sociales y sanitarios que est�n entre los tres mejores de Am�rica Latina, habiendo alcanzado las metas de salud para todos en el a�o 2000. Lo que nos permite cuestionar por qu�, a pesar de saber c�mo alcanzar estas metas, no las cumplimos. La respuesta est� en el divorcio entre las declaraciones del sector salud y las pol�ticas econ�micas neoliberales impuestas por la hegemon�a del capital mundial.

Tambi�n nos escandaliza que los ajustes y b�squedas de eficiencia econ�mica para el sector salud nunca exijan el control de los precios y costos farmac�uticos, puesto que las industrias de f�rmacos est�n directamente vinculadas a la acumulaci�n salvaje en el sector salud, imponiendo precios exorbitantes en el Tercer Mundo y bloqueando las iniciativas de desarrollo de industrias farmac�uticas nacionales.

Queremos manifestar nuestra extrema desconfianza hacia los discursos de las agencias financieras internacionales, gobiernos y partidos de pa�ses ricos y pobres, que hablan de la pobreza y de la necesidad de combartirla, pero sin hablar de la necesidad de cambiar el modelo de desarrollo econ�mico que est� generando desempleo, destrucci�n de las garant�as de los derechos sociales y profundizando el abismo de las inequidades.

A estos organismos, gobiernos y corporaciones los desafiamos al debate p�blico y democr�tico de un desarrollo con cara humana.

De ninguna manera negamos la necesidad de reforma en los sistemas de salud y en los estados para que se acerquen a los ideales de desarrollo humano integrales y equitativos, lo que no aceptamos es la imposici�n de una l�gica �nica centrada en los intereses de mercado del capital internacional.

En un momento de gran desarrollo cient�fico de la humanidad, se torna a�n m�s importante el tema de la �tica y de la equidad, con la defensa de la salud como un bien p�blico. En particular en el tema del mapeo del genoma humano, nos parece esencial afirmar el derecho de la humanidad a estos descubrimientos, evitando una mercantilizaci�n que aumentar�a las inequidades y tendr�a efectos devastadores sobre el acceso de los pueblos del mundo a los avances de la ciencia.

Estimados compa�eras y compa�eros, nuestros Congresos convocan a todas y a todos a la construcci�n colectiva de una Agenda Pol�tica en Defensa de la Salud, como Derecho Social Esencial, Derecho de Ciudadan�a, Bien P�blico y Deber del Estado. Entendemos como Agenda Pol�tica P�blica al proceso de construcci�n democr�tica y participativa acerca de lo que quieren y necesitan nuestras sociedades, en cada ciudad, regi�n, pa�s y continente, pensando la materializaci�n de acuerdos que garanticen participativamente la dignidad humana y la �tica m�s all� de los intereses financieros imediatos. Urge el debate p�blico mundial acerca de un modelo de desarrollo hacia la equidad, ecol�gicamente sostenible, que defienda el espacio del trabajo como generador de bienestar y que se oriente por la respuesta a las necesidades de cada persona en una perspectiva equitativa. En este sentido subrayamos que es un requisito para la realizaci�n de la equidad el incorporar en las propuestas la perspectiva de g�nero.

Nos proponemos y los invitamos, para actuar en nuestros espacios de vida como ciudadanos y ciudadanas del mundo, luchando por una sociedad orientada hacia la justicia social y la equidad, donde el respeto a la dignidad humana se posicione m�s arriba de la acumulaci�n salvaje del capital. Les convocamos a la reflexi�n y a la acci�n, movidos por la esperanza y la indignaci�n. Y lo hacemos desde Cuba, pa�s que prueba que es posible, a�n con escasos recursos, que se construya salud, como expresi�n de la dignidad humana.

Contamos con su comprometida, enérgica e indignada participaci�n.

La Habana, 7 de julio de 2000

ASOCIACIÓN LATINOAMERICANA DE MEDICINA SOCIAL
INTERNATIONAL ASSOCIATION OF HEALTH POLICY




This article comes from International Association of Health Policy
https://www.healthp.org/

The URL for this story is:
https://www.healthp.org//article.php?sid=76
Slot Pulsa Togel SDY Slot Deposit Pulsa Slot Telkomsel Slot Pulsa Indosat Slot Pulsa Slot 5000