IX CONGRESO LATINOAMERICANO DE MEDICINA SOCIAL
DECLARACIÓN POLÍTICA
Hoy más que nunca, 20 años después de creada ALAMES, ha mostrado su vigencia, compromiso y militancia contrahegemónica.
roducto de diversas debates, exposiciones y trabajos presentados en el marco del IX Congreso Latinoamericano de Medicina Social, podemos
concluir que las condiciones sociosanitarias en América Latina han
empeorado y se constituyen en expresión de los efectos del conjunto de
políticas sociales y económicas hegemónicas que han puesto el énfasis
en el mercado, implantando prácticas excluyentes frente al acceso a la
salud, llevando con ello a un grave deterioro de las condiciones de
vida y la pérdida de la dignidad humana producto de la mercantilización
de la salud, hoy asumida como bien de consumo individual.
En medio de una nueva ola de reformas que profundizan la propuesta neoliberal para generar un gran mercado monopólico multinacional a partir de las propuestas de acuerdos comerciales impulsados fundamentalmente
por Estados Unidos (ALCA y TLC para el caso de América Latina), con
miras a privatizar lo que aún no han logrado privatizar y robustecer el
papel de los Estados en la transnacionalización del capital. A su vez,
privatizar por completo el conjunto de los servicios de salud,
fortalecer el negocio del aseguramiento y avanzar con el monopolio
transnacional de la tecnología médica y los medicamentos.
Estas políticas por supuesto impactan negativamente la realización del derecho a la salud al excluir a amplios sectores de la población a bienes, servicios y programas de salud, produciendo mayores inequidades con sus
efectos devastadores de deterioro de condiciones de vida, enfermedad,
incapacidad y muerte.
El IX Congreso evidencio también el conjunto de coaliciones y movimientos sociales que tienen vida en el continente Americano, que se resisten a las políticas de privatización de la salud y que demandan y buscan hacer realidad la salud como derecho humano fundamental y como bien público garantizado por el Estado. Dejó percibir un espíritu continental por generar procesos de integración donde prime la solidaridad y la realización de los derechos humanos y no la liberalización de la economía que aumenta el empobre