Declaración de La Habana, 7 Julio 2000

Declaración Política Final del VIII Congreso Latinoamericano de Medicina Social y del XI Congreso de la Asociación Internacional de Politicas de Salud
La Habana - Cuba, 3 al 7 de Julio de 2000

Los participantes del VIII Congreso Latinoamericano de Medicina Social y XI Congreso de la Asociación Internacional de Políticas de Salud, realizados en La Habana - Cuba del 3 al 7 de julio del 2000, convocan a todos los pueblos del Mundo, a todas las mujeres y hombres que sienten como suyos las responsabilidades, desafios y el imperativo de construir sociedades justas y equitativas, para que se sumen a estas palabras difundióndolas y trasformíndolas en acciones sostenidas.

Queremos denunciar al Mundo los efectos devastadores de las políticas de ajuste macroecon?mico sobre la posibilidad y la calidad de vida de los pueblos, y afirmar que estos efectos no son accidentes excepcionales de las políticas económicas neoliberales, sino que son la esencia misma de una lógica que objetiva la maximización del lucro, la destrucción de la capacidad de seguridad social de los Estados y la misma identidad de los estados nacionales, dividiendo el mundo a trav?s de un imenso apartheid social, donde regiones, países y continentes son relegados a la condición de espectadores de la monstruosa acumulación de capitales internacionales. De esto resulta la faz más despiadada de la llamada globalización económica o mundialización del capital: la profunda inequidad que se establece como una lógica perpetuadora de la injusticia social, tornando a los ricos cada día más ricos y a los pobres desesperadamente más pobres. La fragilización de la vida infantil y de la vejez y la feminización de la pobreza. Como fruto de estas inequidades, los pobres del mundo miran a los paýses ricos como del otro lado de las vidrieras del shopping mundial, buscando en desesperadas migraciones económicas el para?so que el mismo orden económico mundial les niega, y que, ya sabemos, es un modelo de desarrollo socialmente segregador y ecológicamente insostenible.

Asimismo queremos alertarles que la mundialización del capital no es una abstracción, pues define la posibilidad de la calidad de vida, la salud y por ende la posibilidad de la vida humana, y además no es hecha por entes abstractos como el Banco Mundial y el FMI, pues estos organismos reflejan las directivas de los grandes conglomerados capitalistas que hoy dominan el mundo, apoyados en el manejo político de gobiernos de muchos países ricos y pobres, cuyas clases dirigentes están comprometidas con la salud del capital, suyo y ajeno, más que con la salud y bienestar de sus própios pueblos. Así es que afirmamos que el espacio de lucha contra el perverso orden mundial dominante encuentra su expresión en cada ciudad, región y continente, a trav?s de una lucha posible y necesaria que convoque cada mujer y cada hombre a defender su dignidad y la dignidad de las generaciones futuras hacia un mundo justo, equitativo y solidario.

La salud como expresión compleja de las determinaciones econ?micas y sociales sobre las condiciones de vida, es un campo de lucha por el pleno respeto a los derechos sociales, económicos y culturales de los pueblos. Para nosotros y nosotras, salud es un derecho humano esencial, derecho fundamental de ciudadan?a y un bien público. Y también es un deber del Estado, al cual lo deseamos como garantizador del inter?s público, defendiendo esos intereses en la arena del mercado, evitando la mercatilización de la salud. Así es que defendemos el rescate del Estado para sus funciones de defensa del ciudadano y de la vida, a trav?s de la afirmación de la dignidad de la política como espacio público y democrático.

Exigimos de la pol?tica y de la econom?a su recuperaci?n hacia principios ?ticos que defiendan la dignidad del hombre y proclamen la mundializaci?n de la solidaridad y de la defensa de la vida.

Es nuestro deber manifestar nuestra indignaci?n frente al reciente informe de la OMS, que refleja la sumisi?n de este importante ?rgano del sistema de la ONU, a los principios de eficiencia econ?mica y gerencial del sector salud, exigidos por los organismos econ?micos y financieros, sin mirar los efectos en la vida de los pueblos pobres y explotados, originados en una l?gica que lanza al mercado la lucha por la salud, seleccionando econ?micamente los que van a vivir y morir. Destrozando los sistemas p?blicos de salud en nombre de una mayor eficiencia econ?mica, pero que en realidad se est? traduciendo por un aumento de gastos en el sector, con la tranferencia de los recursos p?blicos para el sector privado, que se apropia de estos recursos como costos administrativos.

Esto lo podemos observar en el caso colombiano, considerado por la OMS como el m?s eficiente sistema latino americano, no obstante esta eficiencia excluya ciudadanos y destruya la estructura p?blica de atenci?n. Denunciamos el ranking de la OMS como una forma m?s de fomentar un pensamiento que nos conduce a la inequidad y a la injusticia a partir de crit?rios sin ninguna orientaci?n humana.

El mismo informe nos presenta a Cuba mal ubicada entre los pa?ses evaluados, justo Cuba que es el ejemplo mayor de compromiso pol?tico por la salud y la equidad expresado en sus indicadores sociales y sanitarios que est?n entre los tres mejores de Am?rica Latina, habiendo alcanzado las metas de salud para todos en el a?o 2000. Lo que nos permite cuestionar por qu?, a pesar de saber c?mo alcanzar estas metas, no las cumplimos. La respuesta est? en el divorcio entre las declaraciones del sector salud y las pol?ticas econ?micas neoliberales impuestas por la hegemon?a del capital mundial.

Tambi?n nos escandaliza que los ajustes y b?squedas de eficiencia econ?mica para el sector salud nunca exijan el control de los precios y costos farmac?uticos, puesto que las industrias de f?rmacos est?n directamente vinculadas a la acumulaci?n salvaje en el sector salud, imponiendo precios exorbitantes en el Tercer Mundo y bloqueando las iniciativas de desarrollo de industrias farmac?uticas nacionales.

Queremos manifestar nuestra extrema desconfianza hacia los discursos de las agencias financieras internacionales, gobiernos y partidos de pa?ses ricos y pobres, que hablan de la pobreza y de la necesidad de combartirla, pero sin hablar de la necesidad de cambiar el modelo de desarrollo econ?mico que est? generando desempleo, destrucci?n de las garant?as de los derechos sociales y profundizando el abismo de las inequidades.

A estos organismos, gobiernos y corporaciones los desafiamos al debate p?blico y democr?tico de un desarrollo con cara humana.

De ninguna manera negamos la necesidad de reforma en los sistemas de salud y en los estados para que se acerquen a los ideales de desarrollo humano integrales y equitativos, lo que no aceptamos es la imposici?n de una l?gica ?nica centrada en los intereses de mercado del capital internacional.

En un momento de gran desarrollo cient?fico de la humanidad, se torna a?n m?s importante el tema de la ?tica y de la equidad, con la defensa de la salud como un bien p?blico. En particular en el tema del mapeo del genoma humano, nos parece esencial afirmar el derecho de la humanidad a estos descubrimientos, evitando una mercantilizaci?n que aumentar?a las inequidades y tendr?a efectos devastadores sobre el acceso de los pueblos del mundo a los avances de la ciencia.

Estimados compa?eras y compa?eros, nuestros Congresos convocan a todas y a todos a la construcci?n colectiva de una Agenda Pol?tica en Defensa de la Salud, como Derecho Social Esencial, Derecho de Ciudadan?a, Bien P?blico y Deber del Estado. Entendemos como Agenda Pol?tica P?blica al proceso de construcci?n democr?tica y participativa acerca de lo que quieren y necesitan nuestras sociedades, en cada ciudad, regi?n, pa?s y continente, pensando la materializaci?n de acuerdos que garanticen participativamente la dignidad humana y la ?tica m?s all? de los intereses financieros imediatos. Urge el debate p?blico mundial acerca de un modelo de desarrollo hacia la equidad, ecol?gicamente sostenible, que defienda el espacio del trabajo como generador de bienestar y que se oriente por la respuesta a las necesidades de cada persona en una perspectiva equitativa. En este sentido subrayamos que es un requisito para la realizaci?n de la equidad el incorporar en las propuestas la perspectiva de g?nero.

Nos proponemos y los invitamos, para actuar en nuestros espacios de vida como ciudadanos y ciudadanas del mundo, luchando por una sociedad orientada hacia la justicia social y la equidad, donde el respeto a la dignidad humana se posicione m?s arriba de la acumulaci?n salvaje del capital. Les convocamos a la reflexi?n y a la acci?n, movidos por la esperanza y la indignaci?n. Y lo hacemos desde Cuba, pa?s que prueba que es posible, a?n con escasos recursos, que se construya salud, como expresi?n de la dignidad humana.

Contamos con su comprometida, enérgica e indignada participaci?n.

La Habana, 7 de julio de 2000

ASOCIACIÓN LATINOAMERICANA DE MEDICINA SOCIAL
INTERNATIONAL ASSOCIATION OF HEALTH POLICY